YES1, la proteína que podría combatir el cáncer de pulmón

El cáncer de pulmón es uno de los tumores más mortales en España. El cáncer de pulmón microcítico, o de células pequeñas, se caracteriza por su rápido crecimiento y agresividad. En el momento de su diagnóstico, la mayoría de los pacientes tienen metástasis y presentan síntomas graves en el sistema nervioso central.

Investigadores del Cima y la Clínica Universidad de Navarra han descubierto una nueva estrategia terapéutica para el cáncer de pulmón más agresivo. Los primeros resultados de los ensayos clínicos confirman que la inhibición de la proteína YES1 elimina el tumor microcítico en animales.

Además, según explica Esther Redín, investigadora del Programa Tumores Sólidos del Cima, pronto empezarán a realizar ensayos en pacientes. “Realizamos experimentos de inhibición génica y farmacológica de YES1 en modelos animales y obtuvimos regresiones totales de los tumores. A continuación, realizamos un estudio en muestras de pacientes y comprobamos que YES1 participa también en el mal pronóstico de la enfermedad”, señala la investigadora.

Los investigadores confirman que este tipo de proteína ha estado implicada en el desarrollo del cáncer, pero no se había estudiado su desarrollo en el tumor microcítico. “En este trabajo hemos confirmado que hay un subgrupo de pacientes con cáncer microcítico de pulmón que presenta alteraciones genéticas caracterizadas por un aumento de YES1, lo que provoca el crecimiento tumoral y la metástasis en estos casos”, afirma Esther Redín.

CAMINO ESPERANZADOR PARA EL CÁNCER DE PULMÓN

El cáncer de pulmón microcítico es una de las enfermedades más agresivas, ya que evoluciona y se expande muy rápidamente provocando un alto potencial metastásico. Por eso, este nuevo avance terapéutico es fundamental para la cura y el tratamiento de este tipo de enfermedad.

«El siguiente paso en nuestra investigación será utilizar los inhibidores de YES1 en paciente con cáncer microcítico de pulmón, para determinar si la eficacia observada es similar a la obtenida en los modelos animales», señalan los investigadores del trabajo.

Este nuevo estudio ha contado con financiación pública y privada, y se ha realizado en colaboración del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdISNA), el Centro de Cáncer CIBERONC, el Instituto de Salud Carlos III, la Fundación Alberto Palatchi y la Fundación Arnall Planelles.

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