Por Daniel García Archibald
SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA, 14 DE SEPTIEMBRE 2026.- No hay duda de que el gobierno de Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno han logrado un manejo responsable de la economía durante lo que va de este año. En un contexto internacional adverso, se ha logrado mantener el país a flote y evitado trasladar a la población el peso de la inflación mundial y de los choques externos que golpean a todas las naciones.
Llegar al mes de septiembre, que marca el inicio del último cuatrimestre sin mayores contratiempos y evitando conflictos sociales es una labor loable.
Ese esfuerzo ha merecido el reconocimiento de prácticamente todos los organismos internacionales, que hoy valoran la gestión económica dominicana positivamente y con buenas expectativas.
Tanto el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la CEPAL resaltan tres cosas: crecimiento sólido, estabilidad fiscal y liderazgo en la región.
Son los mismos organismos que proyectan para este año un crecimiento de 4.5%, cuando los más pesimistas aseguraban que no llegaríamos ni al 3%.
Esos organismos también valoran positivamente el Plan Anticrisis aprobado recientemente, califican de «muy impresionante» la estabilidad macroeconómica y se atreven a catalogar a la economía dominicana como la de mayor dinamismo en América Latina y el Caribe.
Incluso advierten que, si se mantiene el ritmo actual de inversión y productividad, República Dominicana podría cerrar el 2026 con un crecimiento de 5%.
Durante «La Agenda Semanal», el nuevo espacio del presidente Abinader para rendir cuentas, el ministro de Hacienda, Magín Díaz, fue claro: que los indicadores mejoren no significa que todo esté perfecto. Y tiene razón.
Hay enemigos al acecho.
Dos guerras —Ucrania-Rusia y la tensión entre Estados Unidos e Irán— más las decisiones de las grandes potencias sobre petróleo y combustibles, pueden cambiar el panorama en cuestión de días. Y eso golpea más fuerte a economías pequeñas y abiertas como la nuestra.
En ese encuentro con el presidente y comunicadores invitados se resaltaron datos importantes:
1. La pobreza bajó a 14.58% en el primer semestre de este año.
2. El empleo formal está en su nivel más alto en décadas.
3. El salario mínimo ha aumentado por encima de la inflación.
4. La ocupación femenina supera el 50%, la tasa más alta de la historia.
Magín Díaz lo dijo bien: «la estabilidad macro no lo es todo, pero sin eso no hay nada». El gobierno parece consciente y se prepara. Habla de refinanciar la deuda sin sobresaltos y de una inversión pública inteligente: «complementar, regular sin asfixiar, e invertir donde el sector privado no llega», puntualizó el ministro Díaz.
Con un sector bancario robusto —encabezado por el Banco de Reservas, soporte clave de la construcción, la industria y la agroindustria— República Dominicana sigue en una posición privilegiada.
Turismo, zonas francas, remesas y exportaciones siguen siendo los motores. Y en turismo hay una oportunidad extra: muchos canadienses están dejando de ir a Florida por la guerra arancelaria con EE.UU y podrían elegir RD.
Al final, la situación es relativamente buena, pero la tarea es no dormirse. Mantener la estabilidad, cuidar la inversión y blindarnos ante lo externo. Si lo logramos, el 2026 puede ser otro año de crecimiento y el 2027, año preelectoral, pudiera iniciar con menos sobresalto.

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