El uso sonografía de tiroides para tratar la lesión nodular

Si usted se siente una protuberancia en el cuello o si su médico le ha dicho que tiene un nódulo en la tiroides, usted debe saber que esto es un hallazgo frecuente y que en la mayoría de los casos no es una condición maligna.

Sin embargo, debe ser investigado a la mayor brevedad posible.

La investigación comienza desde la consulta con el historial médico y el examen físico de la persona y debe ser completada con pruebas de laboratorio, sonografía de tiroides y en algunos casos con estudios más sofisticados, como la gammagrafía de tiroides, este último es un estudio de imágenes realizado para valorar la función de la glándula tiroidea.

El nódulo tiroideo duro, fijo a estructuras vecinas, asociado a una adenopatía del mismo lado que crece rápidamente o produce ronquera, tiene aumentado el nivel de sospecha para malignidad, asegura el doctor Fabricio González, director de Imágenes Diagnósticas del Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat).

Estudio importante

La sonografía de tiroides es el estudio de imagen más importante para valorar una lesión nodular; está disponible en la mayoría de los centros médicos, no es caro, es rápido, no es doloroso y no requiere ningún tipo de preparación, asegura el médico radiólogo.

Este tipo de examen proporciona datos importantes, como el tamaño preciso, forma, localización, consistencia, vascularidad y la presencia o no de micro calcificaciones, asegura González.

Esa información es analizada por su médico radiólogo o de cabecera, quien de acuerdo a un sistema de puntaje internacional conocido como TI-Rads orientan al especialista en la decisión de realizar seguimiento fonográfico o bien de una Punción Aspiración con Aguja Fina (PAAF).

El procedimiento

La PAAF de tiroides es un procedimiento simple que se realiza de manera ambulatoria y es la única forma no quirúrgica de establecer si hay o no células malignas.

Existen muchas ventajas al realizar el estudio guiado por sonografía en tiempo real que incluyen la mejor toma de muestra y mayor seguridad para el paciente.

El galeno explica que para realizar este tipo de examen, el paciente no necesita estar en ayunas ni descontinuar el uso de sus medicamentos.

Aunque no es imprescindible, se prefiere detener el uso de aspirina o anticoagulantes algunos días antes, pero esto debe ser consultado previamente con el médico tratante y de no ser posible asegurarse que el operador lo sepa para tomar precauciones especiales.

El proceso dura aproximadamente 15 minutos, la mayor parte del tiempo se emplea en la preparación del paciente y los materiales. La toma de muestra se realiza en pocos minutos.

Como parte de la preparación, la piel se limpia con solución desinfectante y la aguja empleada es mas pequeña que la utilizada en el laboratorio para sacar sangre.

En Cedimat se realiza de manera rutinaria con anestesia local. Al finalizar el procedimiento se coloca una curita en el área.

Síntomas posteriores
González destaca que cada paciente es diferente, la gran mayoría podrían experimentar una pequeña molestia transitoria que dura pocos minutos después del proceso y en algunas ocasiones se le podría prescribir el uso de acetaminofén o bien de colocar un poco de hielo en el área por diez minutos.
Refiere que no existen restricciones después de la prueba y el paciente puede continuar su rutina normal, incluso regresar al trabajo.

Las complicaciones de la PAAF de tiroides son raras y casi nunca serias. Entre las más comunes se encuentran: alergias al anestésico local, enrojecimiento e inflación del área o cambio temporal en el tono de voz.

El valor de los resultados

El espécimen obtenido es analizado por un patólogo y los resultados del examen están disponibles 48 horas después de la toma de muestra. Si el resultado es benigno podría evitarse la cirugía.

Por otro lado, si el resultado muestra células malignas, la cirugía está indicada. González manifiesta que si los resultados no son concluyentes o no satisfactorios se debe agendar nuevamente la repetición sobre punción de nódulos en cuestión.

Existen también otras circunstancias en que la punción podría ser repetida, por ejemplo, un aumento en el tamaño o cambio en la apariencia de un nódulo en estudios de seguimiento.

“Ningún procedimiento diagnostico es efectivo en el 100% de los casos y podría darse el caso que haya células malignas que no sean detectadas”, aclara González. Este procedimiento es la única manera no quirúrgica de establecer si existen o no células malignas.

Los casos que siempre se deben investigar

Seguimiento. Una protuberancia en el cuello es un hallazgo frecuente y en la mayoría de los casos no es una condición maligna. Sin embargo, debe ser investigado a la brevedad posible.

La sonografía de tiroides es el estudio de imagen más importante para valorar una lesión nodular de tiroides.

Los hallazgos son evaluados mediante un sistema de puntaje internacional conocido como TI-Rads, que orienta al médico en la decisión de realizar seguimiento sonográfico o bien de realizar una punción aspiración con aguja fina (PAAF).

Concluye diciendo que la punción de tiroides es un procedimiento simple que se realiza de manera ambulatoria.

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